Confort

“Nunca hay suficiente tiempo para hacer todo el nada que uno quiere hacer.” Así le decía Calvin a Hobbes. Buscamos ese confort. Ese espacio de relajamiento. Ese lugar donde las presiones del mundo se desvanezcan. Muchas veces vivimos toda una vida persiguiendo ese ideal.

Cuando me retire; cuando ya no tenga que trabajar; cuando sea financieramente independiente. Mi hija dice que su aspiración – cuando reencarne – es regresar como un panda; comer y dormir todo el día. El panda en el anime que le gusta ver a ella aspira a ser un perezoso. Es como si el universo conspirara para hacernos querer conservar nuestra energía.

 

El problema es que como dijo el poeta Yibrán Jalal, “La lujuria por el confort asesina el alma”. El confort nos mata. Estamos hechos para el movimiento, el estrés, los retos, las aventuras, el cambio.

 

Olvida el confort. Busca la adversidad. La mayoría de nosotros nos pondremos metas este año que inicia, pero si analizas esas metas estarán dentro de nuestra zona de confort. Buscamos mejorar – solo un poquito – que no haya perturbación del status quo. Pero para tener la vida extraordinaria que anhelas, necesitas hacer cambios extraordinarios.

 

Sueña en grande y llega a metas extraordinarias.

 

Un dai lleno de sueños enormes les deseo.

 

Un abrazo,

 

Ricardo

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