¿De qué tela estas cortado?

A lo largo de los años he aprendido los trucos para determinar si la ropa que compro es de calidad. Cuando voy a comprar un traje, tomo la tela y la hago una bola en mi mano. Si al soltarla, la lana regresa a la normalidad sin arrugas, pasa la prueba. Cuando compro una corbata, la tomo de la punta delgada y la dejo colgar. Si permanece recta y no hace un espiral, el corte de la corbata está balanceado.

Pensando sobre esto, llegué a la conclusión que esas pruebas también aplican a los seres humanos. Cuando la vida nos toma entre sus manos y nos hace una bola, es al velocidad con que regresamos a nuestro estado natural, sin arrugas, lo que determina nuestro éxito. Si dejamos que los sucesos nos arruguen, nos cambien, nos amarguen no pasamos la prueba.

De la misma manera es el balance de nuestro corte el que nos permite vivir una vida plena. Cuando la vida nos enrolla en espirales es ese balance el que nos permite superar la situación y brillar.

Lo interesante es que todos estamos hechos de la misma tela y es el corte – como sastres de nuestra vida – que elegimos darnos el que determina el resultado. Los grandes líderes que admiramos, las personas exitosas que buscamos imitar, todos indicaron igual que tu y yo. La diferencia es que en algún momento decidieron que no se iban a arrugar ante la vida y encontraron el balance que les permitió ser extraordinarios.

Tu también puedes serlo. No te arrugues ante los tropiezos de la vida y procura siempre tener un corte balanceado.

Un día siendo sastres exitosos les deseo.

Un abrazo,

Ricardo

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