La derrota no necesita ayuda

Hace unos días la vida me regaló una serie de coincidencias (unos amigos les dicen Diosidencias). El caso es que a través de enfocarme en cómo si hacerlo, un proyecto que, parecía difícil, dio un paso adelante. Le había hablado a varios amigos de los obstáculos y de posibles soluciones, pero aún así mi mente circulaba alrededor de que tan alta era la montaña a escalar. Como pasa muchas veces, la vida se encargó de mostrarme que si buscas hay un camino.

La mayoría de las veces, quizás, en la mayoría de los proyectos eso pasa. Nuestra mente se centra y da vueltas alrededor del no. No se puede es la mantra de nuestro cerebro. Ahí va a refugiarse y cuesta trabajo sacarlo del rincón del no. Pero ¿sabes algo? el no es automático. No necesita ayuda. Solo requiere de complacencia.

 

En el sí es donde esta el trabajo, pero también en el si es en el único lugar donde hay posibilidades.

 

Cada proyecto que inicias, cada meta que te propones, cada tarea que haces, lleva implícita en ella la derrota. No necesita ayuda. Simplemente existe. Así que centrar tu mente en los obstáculos, en los problemas, en que tan alta es la montaña de nada sirve. Al contrario, cuando decides que esas cosas no interesan y que el éxito es la consecuencia de la perseverancia. En ese momento el poder de la derrota desvanece.

 

Les deseo un día lleno de coincidencias (Diosidencias, Allahdiencias…) esas alineaciones del universo que hacen que la vida nos sorprenda como niños abriendo regalos en Navidad.

 

Un abrazo,

 

Ricardo

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