Nuestra competencia

En este mundo globalizado donde competimos por trabajos y por recursos – ya no con nuestro vecino – si no con personas que están a medio mundo de distancia, tienes que ser el mejor en el mundo. Lo curioso es que para llegar a ser el mejor en el mundo no tienes que medirte contra esa persona a medio mundo de distancia, tienes que medirte contra el tú de ayer.

Adoptar una forma de pensar de mejora personal continua es la manera de llegar a la excelencia. Nunca parar de mejorar tu forma de pensar. Nunca dejar de mejorar tu comunicación. Nunca dejar de mejorar tu salud. Nunca dejar de mejorar tu conocimiento. ¡Nunca dejar de mejorar!
Cuando te enfocas en tu mejora, diario y sin parar, el resultado inevitable es que te conviertes en uno de los mejores del mundo. Cuando te enfocas a alcanzar la maestría de tu talento y la excelencia en todo lo que haces el resultado inevitable es que tu talento crezca a nivel mundial. Cuando te enfocas en ser excepcional y en cada día serlo más el resultado inevitable es que seas la excepción.
Tu competencia es el tú de ayer y nadie más y si diario le ganas a ese, en tu futuro está la excelencia en tu talento.
Les deseo un día siendo mejores que ayer.
Un abrazo,
Ricardo

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